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Técnicas de respiración para mejorar el nado.

Sea cual sea el nivel en natación, la respiración es un punto técnico que requiere trabajo. Una buena respiración asegura una buena postura dentro del agua y disminuye el cansancio.

Su aprendizaje está constituido de dos grandes etapas: la inspiración y la expiración. La inspiración debe ser muy rápida para perturbar lo menos posible la postura horizontal y el equilibrio del nado.

En función del nado, se hace o bien de manera lateral (crawl), o hacia delante (mariposa, espalda, braza). Para que esta inspiración sea eficaz es necesario, ante todo, haber expulsado profundamente la totalidad del aire contenido en los pulmones.

La expiración es más larga y más profunda que la inspiración. La respiración debe estar en perfecta coordinación con los movimientos de los brazos y piernas para asegurar la estabilidad del nado.

En braza

La inspiración empieza cuando los brazos han terminado su fase de tracción. La cabeza emerge mirando recto hacia delante. Debe hacerse por la boca y ser breve para que la cabeza pueda recobrar su posición lo antes posible. Se hace en cada movimiento de braza.

La expiración se hace de manera simultánea por la boca y por la nariz en cuanto la cabeza se sumerge. Debe ser larga y continua.

En mariposa

La expiración, como en la braza empieza cuando la cabeza se sumerge en el agua. Es larga y continua, se hace por la nariz y por la boca al mismo tiempo.

La inspiración también se hace como en la braza, es frontal y necesita ser rápida y eficaz. La barbilla no debe salirse del agua para perturbar lo menos posible el equilibrio del nado y la postura horizontal. Esta inspiración se hace al principio de la fase de la vuelta aérea de los brazos. La cabeza debe colocarse en la prolongación del cuerpo antes de que los brazos hayan vuelto completamente hacia delante.  Esta  respiración se hará cada dos movimientos de brazos.

En espalda

La respiración de espalda es más fácil de controlar puesto que no necesita movimiento particular por parte de la cabeza y no desestabiliza el equilibrio del nado. Sin embargo hay que respetar ciertas reglas para oxigenar correctamente sus músculos durante el esfuerzo.

La fase de expiración debe ser igual de larga que la fase de inspiración. Para no hiperventilar, es preferible que cada una dure dos movimientos de brazos. La expiración siempre ha de ser completa para que la inspiración siguiente sea más eficaz y aporte la máxima cantidad de oxígeno al organismo.

En crawl

La respiración en crawl es la más difícil de controlar ya que impone girar la cabeza de manera alternativa hacia la derecha y hacia la izquierda lo que perturba el equilibrio del nado.

La toma de aire debe ser rápida y hacerse al final del empuje del brazo. La cabeza debe volver a colocarse en la prolongación del cuerpo lo antes posible. No es necesario sacar la cara del agua por completo, basta con acercar la boca a la superficie para poder inspirar.

La expiración también es larga, continua y completa y empieza en cuanto la cabeza vuelve a sumergirse.

Los ciclos de respiración varían en función de los nadadores y del largo de la carrera que efectúan. Generalmente la inspiración se hace cada tres movimientos de brazos alternando a la derecha y a la izquierda. Algunos prefieren aumentar sus ciclos para conservar una mejor postura a favor del equilibrio y del refuerzo.

 

 

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